¿QUIEN SOY?

Soy Aleida — médica general con enfoque humanista.

Acompaño a las personas en sus procesos de salud desde una medicina cercana, accesible y respetuosa.

Aquí tu salud se atiende con tiempo, con escucha y con dignidad.

Soy médica general con una visión diferente de la práctica clínica: creo en una medicina humanista, feminista, interseccional y accesible. Mi consulta nace con un objetivo claro: acompañar a cada persona en su proceso de salud desde el respeto, la escucha activa y sin capacitismo ni discriminación.

foto medica

Soy médica general con experiencia en urgencias hospitalarias, donde aprendí a actuar en situaciones críticas sin perder de vista lo esencial: la persona. Ese camino me mostró las limitaciones del modelo sanitario tradicional—falta de tiempo, escucha y accesibilidad—y me llevó a crear un espacio distinto.

Mi práctica se basa en la medicina humanista, la accesibilidad y el acompañamiento respetuoso. Me he formado específicamente en atención a personas neurodivergentes, salud sexual LBTQ+ y accesibilidad sanitaria, integrando el rigor científico con una mirada social y comunitaria.

Fui responsable del proyecto “Consulta en LSE” en Hospiten Rambla, la primera consulta accesible en Lengua de Signos Española en Europa, premiada con el DIRCOM 2023. La accesibilidad no es un añadido: es parte de mi ética profesional.

Actualmente desarrollo en Canarias una consulta médica accesible, pensada para personas con enfermedades crónicas y autoinmunes, personas neurodivergentes, personas sordas y comunidad LBTQ+, entre otras realidades históricamente invisibilizadas en la atención sanitaria.
Un espacio donde ser atendidas sin prisa, sin juicio y con respeto. Donde tu salud importa como eres y donde estás.

Además de médico, soy paciente. Mi experiencia como paciente ha influido en mi profesión.

Además de médica, soy paciente con cinco enfermedades autoinmunes y una enfermedad rara, el síndrome de Cogan. Conozco en primera persona lo que supone atravesar un retraso diagnóstico, enfrentarse a la incertidumbre y convivir con las secuelas físicas y emocionales que dejan estas condiciones.

Vivir con una discapacidad adquirida me obligó a transitar un proceso profundo de duelo y reidentificación: aceptar cambios en mi cuerpo, en mi identidad y en la manera de estar en el mundo. Sé lo que significa que tu corporalidad y tu identidad cambien y que, al mismo tiempo, el sistema sanitario no siempre sepa sostener ni acompañar esos procesos.

De esa vivencia nace mi compromiso como médica y como activista: luchar contra el capacitismo en todas sus formas, cuestionar la violencia estética y defender una atención que sostenga, escuche y valide a cada persona en su singularidad. Mi activismo no es ajeno a mi profesión: está entretejido con ella, porque creo que la medicina debe ser también un espacio de resistencia y de reparación.

Medicina con valores, medicina con vida. Lo personal es político

Creo que la humanización de la medicina también pasa por humanizar a quienes la ejercemos, por eso me presento de forma transparente, tanto como médica como persona.

Soy bollera, neurodivergente, hipoacusica y disca. Vivo en Gran Canaria, desde donde defiendo una visión anticolonialista de la medicina y de la vida en las islas. Me importa generar espacios donde las personas se sientan seguras, vistas y respetadas, porque la salud florece en la confianza y en el cuidado compartido.

Mis principios fundamentales son:

  • Medicina humanista: priorizo a la persona por encima del diagnóstico.

  • Accesibilidad: garantizo una atención adaptada a necesidades comunicativas y sensoriales, incluyendo la Lengua de Signos Española.

  • Feminismo e interseccionalidad: reconozco cómo el género, la diversidad y las desigualdades atraviesan la salud.

  • Anticapacitismo y antigordofobia: acompaño sin juicios, validando cada vivencia y cada cuerpo.

No entiendo la medicina sin una política de cuidados que atraviese cada consulta. Para mí, practicar la medicina es también un acto de resistencia, de reparación y de compromiso con la justicia social.